Creo que algo que olvidé contar es nuestra obsesión con el cielo y las nubes. A mi siempre me ha gustado y suelo fotografiarlo para Coral, porque a ella le encanta incluso más que a mi. Resultó que Jaquie es super fan también. Hubo un día en particular que nos tiramos en el pasto después de trabajar en la selva y bañarnos. Nos dejamos comer por los mosquitos.. pero hubo una hipnótica razón: una enorme, abrumadoramente plástica nube se gestó y mutó sobre nosotros durante el atardecer. Fue genial... gran momento espiritual y afectivo para todos.
Y a petición de Hiroki-kun, a quien por cierto extrañamos (saludos!), fotos de Philippe:
1 comentario:
Tu si estas loca.
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