Mis últimas actividades: leer mucho sobre ranas y sapos y no entender nada, y romperme la cabeza con la tarea de evolución que al final me quedó chafísima.
Mis últimas emociones: confusión académica (nada nuevo) y afectiva. A veces me acuerdo de que estoy sola en la gran ciudad...
Me muero por atrapar a algún anuro (ranas o sapos), quiero ver si de hecho estoy aprendiendo algo de mi clase "cómo-matar-ratas-y-aves-rápidamente". Y si alguien pregunta: NO, no pude matar nada, como que mi yo de niña resurgió gacho y me recordó cuanto me molestaban los niños (sí, niños, las niñas siempre fueron chillonas y aburridas) por sus actitudes destructivas de matar/torturar todo bichito que veían, sobre todo lagartijas y escarabajos negros que salen a manadas en temporada de lluvias. Vi morir a las aves y ratas, y me desmoroné patéticamente. No es como si fuera yo muy buena persona... sólo lloro fácilmente.
Las taxidermias (claramente post-morten de la rata y ave) han sido relativamente exitosas. Ya muertos puedo hacer casi cualquier cosa... excepto el cerebro.. huele taaaaaaaan mal.. y su consistencia es taaaan desagradable. Encontré una utilidad inmediata al incienso de Coyoacán. Estoy limpiando los cráneos de ambos, Mr. Rata y señorita Tortolita, para mi colección. Creo que van bien.

Foto: la Tomato Frog Dyscophus antongilii, una rana de la familia Microhylidae endémica de Madagascar. Gusta mucho como mascota porque son muy llamativas y supuestamente "se inflan cuando las amenazan para parecer más grandes".
Me gustó mucho esa foto porque se le nota muy bien el pliegue dérmico sobre la cabeza típico de las Microhylidae... aunque no sé qué piense Frost et al. de eso... seguro se regocijan del caos mundial que han provocado... yo lo haría...
Mis últimas emociones: confusión académica (nada nuevo) y afectiva. A veces me acuerdo de que estoy sola en la gran ciudad...
Me muero por atrapar a algún anuro (ranas o sapos), quiero ver si de hecho estoy aprendiendo algo de mi clase "cómo-matar-ratas-y-aves-rápidamente". Y si alguien pregunta: NO, no pude matar nada, como que mi yo de niña resurgió gacho y me recordó cuanto me molestaban los niños (sí, niños, las niñas siempre fueron chillonas y aburridas) por sus actitudes destructivas de matar/torturar todo bichito que veían, sobre todo lagartijas y escarabajos negros que salen a manadas en temporada de lluvias. Vi morir a las aves y ratas, y me desmoroné patéticamente. No es como si fuera yo muy buena persona... sólo lloro fácilmente.
Las taxidermias (claramente post-morten de la rata y ave) han sido relativamente exitosas. Ya muertos puedo hacer casi cualquier cosa... excepto el cerebro.. huele taaaaaaaan mal.. y su consistencia es taaaan desagradable. Encontré una utilidad inmediata al incienso de Coyoacán. Estoy limpiando los cráneos de ambos, Mr. Rata y señorita Tortolita, para mi colección. Creo que van bien.

Foto: la Tomato Frog Dyscophus antongilii, una rana de la familia Microhylidae endémica de Madagascar. Gusta mucho como mascota porque son muy llamativas y supuestamente "se inflan cuando las amenazan para parecer más grandes".
Me gustó mucho esa foto porque se le nota muy bien el pliegue dérmico sobre la cabeza típico de las Microhylidae... aunque no sé qué piense Frost et al. de eso... seguro se regocijan del caos mundial que han provocado... yo lo haría...
3 comentarios:
Mmmm yo creo que no tendría problemas al matar y asi...
Mucha gente no TUVO problemas...
Summer in the city, cleavage, cleavage, cleavage...
Animo!!!!
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