Uno nunca aprende a lidiar con la muerte y por alguna razón, cada que sucede, los fantasmas de todos me persiguen y atormentan.
Perdoname Edward, de alguna manera siento que fue mi culpa... de nuevo. El tacto de la piel aún cálida de Roxi y el llanto de súplica de Gabriel me queman el pecho.
Te extrañaré tanto...
Perdoname Edward, de alguna manera siento que fue mi culpa... de nuevo. El tacto de la piel aún cálida de Roxi y el llanto de súplica de Gabriel me queman el pecho.
Te extrañaré tanto...
No hay comentarios:
Publicar un comentario